Qué precio del kWh usar en una calculadora
El precio que introduces cambia el resultado. La clave es localizar el coste de la energía y mantener el mismo criterio al comparar escenarios.
Por Casa en Cifras · Revisado el 20 de octubre de 2026
Empieza por el término de energía
Busca en tu contrato o factura el importe asociado a la energía consumida, normalmente expresado en €/kWh. La factura también puede incluir potencia contratada, alquiler de contador, servicios adicionales e impuestos. Esas partidas no describen por sí mismas cuánto cuesta un kWh más de consumo.
La CNMC ofrece Entiende tu factura, una herramienta para ayudar a interpretar el recibo eléctrico. Te puede servir para identificar sus componentes antes de trasladar los datos a una calculadora.
Si tienes un único precio
Utiliza el precio aplicable al periodo que quieras estimar. Si figura 0,20 €/kWh, introduce 0,20. Comprueba si ese importe ya incorpora impuestos y otros conceptos variables: la calculadora multiplica el número que le das, sin reconstruir automáticamente las condiciones de tu contrato.
No confundas un precio diario de potencia con uno de energía. Un importe expresado en €/kW/día no es intercambiable con otro expresado en €/kWh. Fíjate tanto en el nombre del concepto como en su unidad.
Si el precio cambia por periodos
Hay dos formas de trabajar. Puedes calcular el uso de cada periodo por separado y sumar los resultados. También puedes emplear un precio medio ponderado, siempre que tengas una distribución de consumo razonable para lo que estás estimando.
Este es un ejemplo ficticio; sus precios no representan una oferta vigente:
| Periodo | Consumo | Precio | Coste |
|---|---|---|---|
| A | 50 kWh | 0,25 €/kWh | 12,50 € |
| B | 60 kWh | 0,18 €/kWh | 10,80 € |
| C | 90 kWh | 0,12 €/kWh | 10,80 € |
La energía suma 200 kWh y cuesta 34,10 €. El precio ponderado es 34,10 ÷ 200 = 0,1705 €/kWh. La media simple de los tres precios sería distinta porque daría el mismo peso a periodos en los que se han consumido cantidades diferentes.
La media de toda la casa no siempre sirve para un aparato
Si el aparato se utiliza solo en un horario determinado, la media de toda la factura puede representar mal ese uso. Un equipo que funciona únicamente por la noche debería compararse con el precio y las condiciones de esas horas, no con un reparto general sin comprobar.
Para estimar un cambio de hábitos, calcula ambos escenarios con la distribución correspondiente. Si cambias a la vez las horas, el precio y el aparato, anota qué parte del resultado procede de cada cambio.
Por qué no dividir sin más el total de la factura
Si divides todos los cargos entre los kWh obtienes un coste global medio del recibo. Ese dato puede servir para describir ese recibo concreto, pero reparte también los costes fijos entre la energía y no equivale necesariamente al coste adicional de utilizar un aparato.
Por ejemplo, eliminar 10 kWh de consumo no implica que desaparezcan todos los conceptos que habías repartido entre ellos. Para estudiar el ahorro de energía, utiliza las partidas variables que realmente cambian con los kWh.
Antes de pulsar calcular
- Comprueba la unidad €/kWh.
- Identifica el periodo y las fechas del precio.
- Decide si trabajarás con impuestos incluidos o excluidos y mantén el mismo criterio.
- Separa los cargos fijos del coste de energía.
- Anota los supuestos cuando uses un promedio.
Prueba después tus datos en la calculadora de consumo. Si desconoces el precio futuro, compara varios valores posibles para ver cuánto afecta esa incertidumbre al resultado.