kW y kWh: diferencias y ejemplos de consumo
La potencia indica el ritmo al que un aparato utiliza energía. El consumo depende también de cuánto tiempo funciona. Separar ambas ideas evita muchos errores al hacer cuentas.
Por Casa en Cifras · Revisado el 20 de octubre de 2026
Qué significa cada unidad
Un vatio, cuyo símbolo es W, es una unidad de potencia. Un kilovatio equivale a 1.000 vatios. Por eso una etiqueta de 1.500 W y otra de 1,5 kW describen la misma potencia: cambia la unidad, no el aparato.
El kilovatio hora, o kWh, es una unidad de energía. Es la energía que corresponde a mantener una potencia de 1 kW durante una hora. Dos aparatos pueden tener potencias diferentes y terminar consumiendo la misma energía si funcionan durante tiempos distintos.
Un ejemplo de principio a fin
Supongamos un calefactor de 1.500 W que funciona a potencia constante durante cuatro horas. Primero convertimos la potencia: 1.500 ÷ 1.000 = 1,5 kW. Después añadimos el tiempo: 1,5 × 4 = 6 kWh.
Con un precio ficticio de 0,20 €/kWh, esos 6 kWh cuestan 1,20 €. Si repites exactamente ese uso durante 30 días, el consumo es de 180 kWh y la energía cuesta 36 €. Los cargos fijos de la factura no están incluidos.
La misma energía con aparatos distintos
| Potencia | Tiempo de uso | Energía |
|---|---|---|
| 2.000 W | 1 hora | 2 kWh |
| 1.000 W | 2 horas | 2 kWh |
| 500 W | 4 horas | 2 kWh |
La tabla supone funcionamiento constante. Muestra por qué mirar solo los vatios no basta para saber el gasto al final del día: también importan las horas.
Cómo pasar de kWh a euros
Multiplica la energía por el precio del kWh correspondiente al momento de uso. Para varios periodos, calcula cada parte por separado y suma sus costes. Usa la calculadora de consumo eléctrico para probar tus propios datos.
Si un aparato funciona 15 minutos, introduce 0,25 horas; para media hora, 0,5. Una hora y media son 1,5 horas, no 1,30. Esa diferencia es pequeña al escribirla y puede ser grande al repetir el cálculo muchos días.
Cuándo no basta con multiplicar los vatios de la placa
La potencia indicada puede ser nominal o máxima. Un aparato que regula su funcionamiento no necesariamente mantiene ese valor todo el tiempo. Para una lavadora puede ser más útil el consumo por ciclo; para un frigorífico, una medición durante varios días o el consumo anual indicado en su etiqueta, entendido bajo sus condiciones de ensayo.
Revisa siempre la unidad antes de copiar un dato. Los kWh por 100 ciclos requieren dividir entre 100 para obtener los kWh de un ciclo. Si ya dispones de kWh medidos, no vuelvas a multiplicarlos por horas: el tiempo ya forma parte de esa energía.
Tres errores que conviene revisar
- Introducir 1,5 en un campo que pide W cuando el aparato es de 1,5 kW: en ese campo corresponderían 1.500 W.
- Confundir el tiempo enchufado con el tiempo real funcionando a la potencia utilizada.
- Confundir la potencia eléctrica con la potencia térmica de un equipo de climatización.
Antes de comparar dos resultados, usa el mismo periodo y el mismo precio. Así podrás identificar si la diferencia procede del aparato, de tus hábitos o de una tarifa distinta.
Conversión de unidades y ejemplos calculados por Casa en Cifras. Para entender qué información puede aportar una etiqueta, consulta el recurso del IDAE sobre etiquetado energético.