Cambiar a LED: ahorro y tiempo de amortización
El ahorro depende de los vatios que reduces, de las horas encendidas y de lo que pagas por la energía. La inversión inicial determina cuánto tardas en recuperarlo.
Por Casa en Cifras · Revisado el 20 de octubre de 2026
Compara una iluminación que te sirva
Antes de comparar el consumo, comprueba que las bombillas sean adecuadas para el mismo uso. Los vatios indican potencia eléctrica; para valorar la luz producida, revisa los lúmenes y las características del producto. También importan el casquillo, las dimensiones, el ángulo de apertura, el tono de luz y la compatibilidad con la luminaria.
Una bombilla de menos vatios no es una sustitución útil si no proporciona la iluminación que necesitas. Si utilizas un regulador, comprueba además la compatibilidad indicada por el fabricante.
La fórmula del ahorro de energía
Después multiplica los kWh evitados por el precio de energía. Esta cuenta compara solo el consumo durante el uso que has indicado; no añade automáticamente costes de instalación, sustituciones futuras ni cambios de hábitos.
Ejemplo completo: seis bombillas
Imagina seis bombillas de 60 W que se sustituyen por otras de 9 W adecuadas para ese uso. Se encienden cuatro horas al día durante 365 días. Usamos 0,20 €/kWh como precio ficticio y 4 € como coste de compra por bombilla LED.
| Concepto | Resultado anual |
|---|---|
| Consumo con 60 W | 525,60 kWh |
| Consumo con 9 W | 78,84 kWh |
| Energía evitada | 446,76 kWh |
| Coste actual de energía | 105,12 € |
| Coste con LED | 15,77 € |
| Ahorro de energía en euros | 89,35 € |
La inversión inicial es de 6 × 4 = 24 €. El ahorro interno sin redondear es de 89,352 € al año. Al repartir ese uso uniformemente, la recuperación simple resulta de 24 ÷ 89,352 × 12, aproximadamente 3,22 meses.
Qué significa recuperar la inversión
La amortización simple es el tiempo en el que el ahorro estimado iguala el coste inicial introducido. No descuenta intereses ni predice la duración real de las bombillas. Si la instalación requiere otro gasto, inclúyelo en tu comparación.
Los meses son una conversión del ahorro anual a un uso medio. Si las luces se encienden sobre todo en invierno o en periodos concretos, la fecha real de recuperación puede ser distinta.
Las horas de uso cambian mucho el resultado
Con los mismos precios y potencias, pasar de cuatro a dos horas diarias reduce el ahorro anual a la mitad y duplica la recuperación simple. Por eso resulta útil empezar por las luces que realmente permanecen más tiempo encendidas, sin asumir que todas se usan igual.
Si ya tienes bombillas de bajo consumo, introduce su potencia real. Comparar siempre contra una bombilla antigua de 60 W puede exagerar el ahorro que obtendrías en tu casa.
Si el ahorro es cero o negativo
Con la misma potencia y las mismas horas no aparece ahorro de energía. Si la alternativa consume más, la diferencia será un coste adicional. No hay un plazo de recuperación mediante ahorro energético positivo en esos casos, aunque pueda haber otros motivos para el cambio.
Utiliza la calculadora de ahorro LED para introducir el número de bombillas, sus potencias, las horas y tu inversión. Cambia un dato cada vez para entender su efecto.
Cómo leer la etiqueta
El IDAE explica el reescalado de las etiquetas de iluminación a la escala A–G. Un cambio de letra por reescalado no implica que un mismo producto haya cambiado físicamente su eficiencia. Revisa la etiqueta vigente y los valores de consumo del producto concreto.